El Entorno
Lumínico.
La configuración de su monitor y la fuente de luz de su habitación dictan el nivel de esfuerzo pupilar.
Contraste y Brillo
El principio fundamental de la ergonomía visual indica que la pantalla no debe actuar como una fuente de luz independiente, sino que debe mimetizarse con el entorno.
Si el monitor se ve como un "faro" brillante, el contraste es demasiado alto. Si los blancos parecen grises, es demasiado bajo. Ajustar el brillo del dispositivo a la iluminación ambiental reduce drásticamente el estrés de adaptación.
Luz Natural
Ubique el monitor de forma perpendicular a las ventanas. Trabajar de espaldas a la luz genera reflejos en la pantalla; trabajar de frente deslumbra la visión periférica.
Luz Artificial
Prefiera una iluminación difusa y cálida en la oficina. Evite luces fluorescentes directas sobre el monitor que creen "puntos calientes" en el cristal.
Posicionamiento Geométrico
- La pantalla debe ubicarse entre 50 y 70 centímetros del rostro.
- El borde superior debe alinearse con la horizontal de los ojos.
- Incline el monitor ligeramente hacia atrás (10 a 20 grados) para asegurar una distancia focal uniforme en toda la superficie.